DUELO ANTICIPADO

El duelo anticipado es una respuesta emocional frecuente en las personas que cuidan a un familiar con demencia. A diferencia del duelo que aparece tras el fallecimiento, el anticipado comienza durante la convivencia, cuando la enfermedad provoca cambios progresivos en la memoria, la personalidad, la comunicación o la autonomía de la persona cuidada.

Aunque la persona con necesidades siga presente físicamente, la persona cuidadora puede sentir que, poco a poco, va perdiendo aspectos importantes de la relación que compartían y es habitual que experimente: tristeza, miedo, incertidumbre, culpa, frustración o una profunda sensación de pérdida. Reconocer estas emociones es fundamental, ya que forman parte de un proceso normal de adaptación.

Gestionar adecuadamente el duelo anticipado contribuye a proteger la salud física y emocional de la persona cuidadora, reduciendo el riesgo de sobrecarga, ansiedad o depresión. Hablar sobre lo que se siente, mantener momentos de autocuidado, aceptar ayuda y recurrir a apoyo profesional cuando sea necesario son estrategias que favorecen el bienestar.

Cuidar de la propia salud emocional permite afrontar el proceso con mayor serenidad y ofrecer una atención más cercana y de calidad. Porque, para cuidar bien de otra persona, es imprescindible cuidar de uno mismo.

Desde el Programa Tu cerebro eres tú, aprende a cuidarlo, abordamos no solo el impacto que las demencias tienen sobre la persona diagnosticada, sino también sobre quienes le acompañan y cuidan cada día. Comprender este proceso, reconocer las emociones que genera y aprender estrategias para gestionarlo ayuda a mejorar la calidad de vida de ambos. Para más información, visite Conviviendo con las demencias.

La calidad de vida se ha convertido en un concepto central en los servicios sociales, educativos y de salud, siendo reconocido internacionalmente como un pilar para promover el avance, la innovación y el cambio en intervenciones que mejoran desarrollo integral de la persona. Su relevancia radica en que pone en el centro las opiniones y experiencias de la persona, permitiendo planificar las intervenciones en función de sus logros medibles.

En línea con este enfoque, la Escala GENCAT es una herramienta que permite evaluar objetivamente la calidad de vida. Basada en el modelo teórico de Schalock y Verdugo, la calidad de vida es un concepto multidimensional, influido por causas ambientales, personales y la interacción d ambas y que se mejora mediante la autodeterminación, los recursos disponibles, la inclusión social y el establecimiento de metas vitales.

El modelo identifica ocho dimensiones que componen la calidad de vida:

  1. Bienestar emocional: sensación de tranquilidad y ausencia de estrés, evaluada mediante la satisfacción, el autoconcepto y la ausencia de sentimientos negativos.
  2. Relaciones interpersonales: calidad de las relaciones sociales, amistades, relaciones familiares y de pareja, así como contactos positivos y gratificantes.
  3. Bienestar material: acceso a recursos económicos, vivienda adecuada, trabajo, bienes materiales y capacidad de ahorro.
  4. Desarrollo personal: oportunidades de aprendizaje, acceso a tecnologías, habilidades funcionales y competencias adaptativas.
  5. Bienestar físico: buena salud, hábitos saludables, acceso a atención sanitaria, sueño adecuado y alimentación equilibrada.
  6. Autodeterminación: capacidad de tomar decisiones personales y elegir libremente sobre aspectos de la propia vida, como trabajo, tiempo libre y relaciones.
  7. Inclusión social: participación en la comunidad, accesibilidad y apoyo para la integración como miembro activo de la sociedad.
  8. Derechos: respeto por la intimidad, opiniones, deseos y ejercicio efectivo de los derechos personales.

El Programa Tú cerebro eres tú, aprende a cuidarlo, proporciona una herramienta de medida de calidad de vida a través del Test de Calidad de Vida disponible las 24 horas los 365 días del año. Realizado por un informador que conozca bien a la persona –persona cuidadora-, gestor de caso u otro profesional del ámbito sociosanitario-, éste podrá conocer el nivel de calidad de vida que experimenta la persona cuidada y orientar sus intervenciones a favor del bienestar de ésta. Los resultados son recibidos al instante y el Programa permite la autocorrección para su interpretación o contactar con el Servicio gratuito de asesoramiento y orientación para corregir e interpretar de manera personalizada.

El objetivo principal de la campaña de comunicación CONVIVIENDO CON EL PÁRKINSON  es  facilitar estrategias de actuación del día a día para afrontar los síntomas de la enfermedad y las situaciones complejas que pueden producirse al convivir con la enfermedad.

El video que presentamos se centra en una estrategia de actuación muy importante para la enfermedad de Parkinson y su demencia asociada, el ejercicio físico, de gran valor tanto para prevenir la aparición de la enfermedad, como para mejorar y reducir los síntomas presentes en el trascurso de la misma. Se ha demostrado que el ejercicio físico moderado y constante mejora no solo los síntomas motores de la enfermedad, sino también los síntomas no motores –como la depresión, el estreñimiento, etc.- y además, tiene un impacto neuroprotector.

Las personas que padecen una enfermedad neurodegenerativa ven mermada su calidad de vida como consecuencia de los síntomas que se desarrollan con la enfermedad. El ejercicio físico es el mejor aliado en el caso de la enfermedad de Parkinson y su demencia asociada, ya que alivia los síntomas y permite a la persona mantener la calidad de vida durante el mayor tiempo posible, sobre todo si se comienza a realizar desde el inicio de la enfermedad.

El video informa sobre los beneficios del ejercicio físico para personas con Párkinson, presenta los ejercicios más efectivos y propone consideraciones importantes a tener en cuenta antes de comenzar a practicar cualquier ejercicio físico.

Por otro lado, se presenta a modo de infografías 8 consejos útiles para convivir con la enfermedad, relacionadas con el día a día, como la detección de los síntomas y la regulación y toma de medicación.

Para conocer más sobre la enfermedad de Parkinson y su demencia asociada El Programa Tu Cerebro eres Tú, Aprende a Cuidarlo, ofrece información para poder detectarla y prevenirla en sus apartados Te lo Contamos y Mejor Prevenir. 

En la convivencia con la demencia, el cuidado y atención es central tanto para la persona enferma como para la familia que cuida.

Realizar estos cuidados tiene un gran impacto en la salud física, psicológica, emocional y social, y si no se apoya y sustituye en la tarea, claudicarán por agotamiento físico y mental, por estrés continuado y por la sobrecarga que provoca el cuidado continuado 24 h/365 días, repercutiendo directamente además en la calidad del cuidado prestado.

Es básico contar con la información que permita a las personas cuidadoras y su entorno conocer el síndrome de estar quemado/a o Burnout, para prevenirlo o reducirlo. Saber reconocer los síntomas o señales que avisan de este agotamiento es tarea de toda la sociedad.

Para tratar de prevenir el síndrome se presentan, en el video, sencillos pasos útiles para formar un equipo de apoyo en el cuidado que ayudará a reducir el estrés y la sobrecarga de la persona cuidadora.

El Programa Tú cerebro eres tú, aprende a cuidarlo , proporciona además una herramienta de detección que consiste en la realización de un Test de sobrecarga del cuidador/a , disponible las 24 horas del día, con resultados al instante y recomendaciones de actuación; y un Servicio gratuito de asesoramiento y orientación  personalizado a través del cual se puede acceder a información, apoyo y acompañamiento en todo el proceso.

La demencia provoca un gran impacto en la persona que la padece, pero también en su familia y en especial en la persona que se encarga del cuidado. Cada vez más se habla del binomio paciente-cuidador/a y se reconoce la necesidad de tratar como paciente, no solo a la persona enferma, sino también a la persona cuidadora, ya que la aportación de cuidados tiene un gran impacto en su salud.

La enfermedad provoca en el/la paciente pérdida de capacidades, aparición de dependencia, necesidad de apoyo para la realización de las actividades básicas de la vida diaria y aislamiento social.

A nivel familiar, la enfermedad impacta en la organización familiar, en el reparto de roles, en la relación entre sus miembros, en el proyecto de vida grupal, en el empleo de sus miembros y en la economía familiar. A nivel individual, puede afectar de manera diferente a cada miembro, afectando más a unos que a otros, como es el caso de la persona cuidadora principal, que ve empeorada su salud física, psicológica y emocional, pierde tiempo de ocio y de contacto social que provoca aislamiento social y soledad no deseada.

Para mantener la calidad de vida de la persona afectada por la demencia es fundamental que la persona que se encarga de su cuidado posea también buena calidad de vida. Para aportar cuidados de calidad y con calidez es muy importante el autocuidado y tener conocimiento de la enfermedad y de sus síntomas para poder adaptar las situaciones y el entorno en el día a día y que las alteraciones de la conducta no tengan gran impacto en la relación de cuidados.

El objetivo principal de la campaña de comunicación CONVIVIENDO CON EL ALZHEIMER es  concienciar de la labor esencial que realizan las familias en el mantenimiento de la calidad de vida de las personas afectadas por Alzheimer u otras demencias, así como facilitar estrategias de actuación del día a día para afrontar los síntomas de la enfermedad y las situaciones complejas que pueden producirse en la relación con una persona con demencia.

El Programa Tú cerebro eres tú, aprende a cuidarlo, proporciona una herramienta de detección para las personas cuidadoras que consiste en un test de sobrecarga del cuidador/a  a disposición 24 horas al día, los 7 días de la semana, con resultados al instante y recomendaciones para prevenir y actuar ante la sobrecarga física, mental y emocional del cuidado de una persona con demencia. También ofrece un servicio gratuito de asesoramiento y orientación   personalizado que ofrece información, apoyo y acompañamiento en todo el proceso. 

Pérdida de memoria

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subderecho a la proteccion frente abusos econimicos y estafas - como ejercerlo

Derecho a la protección frente al abuso económico y las estafas

No es necesario que sepas identificar exactamente qué tipo de fraude has sufrido. Lo importante es pedir ayuda y actuar cuanto antes.

  • No respondas ni pulses enlaces.
  • No facilites contraseñas, códigos ni datos bancarios.
  • No realices transferencias ni pagos.
  • Comprueba la información contactando directamente con la persona o entidad mediante un canal oficial.
  • Si se trata de un mensaje fraudulento, puedes bloquear al remitente y eliminarlo una vez hayas conservado las pruebas necesarias
  • Actúa rápidamente. Contacta con tu banco o con la entidad afectada y explica lo sucedido. Si has facilitado datos bancarios, contraseñas o códigos de seguridad, informa de ello inmediatamente para que puedan indicarte qué medidas debes adoptar.
  • Si has realizado una transferencia o un pago, pregunta a tu entidad si es posible bloquear, cancelar o recuperar la operación. Las posibilidades dependerán del tipo de operación y de cuándo se haya comunicado el fraude.
  • También es recomendable cambiar las contraseñas que puedan haberse visto comprometidas y revisar los movimientos de tus cuentas para detectar otras operaciones que no reconozcas.
  • SMS y correos electrónicos.
  • Conversaciones de WhatsApp.
  • Capturas de pantalla.
  • Números de teléfono.
  • Direcciones de páginas web.
  • Justificantes de transferencias o pagos.
  • Contratos o documentos que hayas firmado.
  • Cualquier otra información relacionada con lo ocurrido.
  • Dependiendo de lo ocurrido, puedes reclamar ante la entidad bancaria o empresa responsable y, si has sido víctima de un delito, presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
  • Si el problema está relacionado con una operación bancaria, empieza por comunicarlo a tu banco. Si no estás de acuerdo con la respuesta recibida, puedes utilizar los mecanismos de reclamación previstos para los servicios bancarios.
  • Si se trata de un problema relacionado con tus datos personales, también puedes ejercer tus derechos ante la entidad responsable y, cuando corresponda, acudir a la Agencia Española de Protección de Datos.
  • Una persona de confianza.
  • Tu entidad bancaria.
  • Servicios sociales, si necesitas apoyo.
  • Un profesional jurídico.
  • Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cuando pueda existir un delito.
  • INCIBE, si se trata de un problema relacionado con Internet, el teléfono móvil o la seguridad digital.
  • Habla con una persona de confianza y cuéntale lo que está ocurriendo.
  • Revisa tus cuentas y movimientos bancarios.
  • Informa a tu banco si detectas operaciones que no autorizaste.
  • Comprueba si has otorgado algún poder o autorización y cuáles son sus límites.
  • Guarda documentos, mensajes y justificantes relacionados con la situación.
  • Busca asesoramiento jurídico o social si lo necesitas.
  • Si consideras que puede haberse cometido un delito, denuncia los hechos.

Recuerda:

Pedir ayuda no significa perder el control sobre tus decisiones.

Si necesitas apoyo para gestionar tu dinero, puedes recibirlo respetando tu voluntad y tus preferencias. El objetivo de pedir ayuda es precisamente que puedas proteger tus bienes y seguir tomando tus propias decisiones con seguridad.

Ante una estafa o un posible abuso económico: para, comprueba, guarda las pruebas y pide ayuda cuanto antes.

Elderly doctor wearing eyeglasses and stethoscope writes at office desk.

Derecho a la continuidad asistencial y a la historia clínica

Ejercer un derecho sanitario puede parecer complicado cuando no conocemos los procedimientos administrativos o no utilizamos habitualmente internet.

Sin embargo, no tienes que saber Derecho ni informática para ejercer tus derechos. Lo primero es identificar qué necesitas.

Acude al centro sanitario donde recibiste la atención y pregunta por Atención al Paciente, Atención a la Ciudadanía o la unidad encargada de la documentación clínica.

Puedes decir:

«Quiero acceder a mi historia clínica y obtener una copia. ¿Me pueden indicar cómo solicitarla?»

No tienes por qué solicitar toda la historia clínica.

Puedes pedir, por ejemplo:

«Necesito una copia del informe de alta de mi última hospitalización».

o:

«Necesito el informe del especialista y los resultados de esta prueba».

Esto puede hacer más sencilla la gestión.

Pregunta en tu centro de salud qué aplicación o página web utiliza tu servicio de salud.

Si no tienes certificado digital, sistema de identificación electrónica o conocimientos suficientes para utilizarlo, pregunta si existe una alternativa presencial o si pueden ayudarte.

Antes de desplazarte:

  • Comprueba que tienes tu tarjeta sanitaria.
  • Revisa la medicación que tomas.
  • Comprueba que tienes medicamentos suficientes para el viaje.
  • Lleva una lista actualizada de tu medicación.
  • Si tienes informes médicos importantes, guarda una copia.
  • Si tienes una enfermedad crónica o un tratamiento complejo, consulta con tu profesional sanitario si necesitas alguna documentación adicional.

Primero pregunta en la farmacia.

Si el problema no se puede solucionar allí, pregunta al farmacéutico si debes contactar con tu centro de salud o con tu servicio de salud.

No abandones ni modifiques por tu cuenta un tratamiento porque exista un problema administrativo con la receta.

Pregunta a tu médico o al servicio de Atención al Paciente:

«Quiero solicitar una segunda opinión. ¿Tengo derecho en mi caso? ¿Dónde tengo que presentar la solicitud?»

El procedimiento concreto depende de la comunidad autónoma y de la situación clínica.

Si has presentado una solicitud y no recibes respuesta o consideras que no se ha respetado tu derecho, pregunta por el procedimiento de reclamaciones de tu servicio de salud.

Conserva siempre:

  • La solicitud.
  • El justificante de presentación.
  • La fecha.
  • Las respuestas recibidas.
  • Los informes relacionados con el problema.

Puedes pedir ayuda a una persona de confianza.

En determinados casos, la ley permite ejercer el derecho de acceso a la historia clínica mediante una representación debidamente acreditada.

Si necesitas apoyo para comprender la información sanitaria, también puedes pedir que te la expliquen de forma sencilla.

 

Lo que necesitas

Puedes acudir a

Acceder a tu historia clínica

Centro sanitario / Atención al Paciente

Obtener un informe

Centro donde recibiste la asistencia

Resolver problemas con una receta

Farmacia → centro de salud o servicio de salud

Solicitar una segunda opinión

Médico / Atención al Paciente

Problemas durante un desplazamiento

Servicio sanitario del lugar donde estés / servicio de salud

Problemas con tus datos personales

Centro sanitario / servicio de salud / vías de protección de datos

Presentar una reclamación

Servicio de Atención al Paciente o servicio de salud de tu comunidad

No tienes que saber de antemano cuál es el órgano competente. Puedes empezar preguntando en tu centro sanitario y solicitar que te indiquen dónde debes realizar la gestión.

A cheerful elderly man in a coat smiling while standing outdoors on a city street.

Derecho a decidir y a planificar las decisiones sobre nuestra salud

Ejercer este derecho no requiere, en la mayoría de los casos, tener conocimientos jurídicos. Lo más importante es saber a quién acudir, expresar claramente lo que necesitas y pedir que quede constancia cuando sea necesario.

Si tienes dudas sobre un diagnóstico, un tratamiento o una disposición relacionada con tu salud, el primer paso suele ser hablar con el médico responsable de tu atención o con el profesional sanitario que te esté atendiendo.

Puedes pedir que te expliquen:

  • qué problema de salud tienes; 
  • qué tratamiento te proponen; 
  • qué beneficios y riesgos tiene; 
  • qué alternativas existen; 
  • qué puede ocurrir si no realizas el tratamiento; 
  • si necesitas tomar la decisión inmediatamente o puedes pensarlo. 

La información debe proporcionarse de manera comprensible y adaptada a tus necesidades. No tengas miedo de pedir que te lo expliquen de nuevo, con palabras más sencillas o de otra manera.

No tienes que firmar algo que no entiendas.

La Ley 41/2002 establece que la información debe ser verdadera, comprensible y adecuada a las necesidades del paciente, y que debe permitirle tomar elecciones personalizadas de acuerdo con su propia voluntad. 

Si tienes dificultades para leer, escuchar, comprender una explicación médica, comunicarte o recordar la información, puedes pedir apoyos para poder tomar tu propia decisión.

Puedes acudir acompañado por una persona de confianza y solicitar que la información se adapte a tus necesidades.

Por ejemplo, puedes decir:

«Necesito que me lo explique más despacio y con palabras más sencillas».

O: «Quiero que mi hija me acompañe y me ayude a entender la información, pero quiero ser yo quien tome la decisión».

Necesitar este tipo de ayuda no significa que otra persona pueda decidir automáticamente por ti. La Ley 8/2021 establece que los apoyos deben facilitar que la persona comprenda, razone y exprese sus preferencias, respetando su voluntad, deseos y preferencias. 

Después de recibir la información necesaria puedes aceptar o rechazar la actuación sanitaria, salvo las excepciones previstas legalmente.

Como regla general, el consentimiento es verbal. En determinadas actuaciones, como intervenciones quirúrgicas o procedimientos invasivos, debe prestarse por escrito. 

Antes de firmar un consentimiento puedes preguntar todo lo que necesites.

También puedes pedir tiempo para pensarlo cuando la situación clínica lo permita.

Y si después cambias de opinión, puedes revocar por escrito tu consentimiento.

Si quieres decidir ahora qué deseas que ocurra si en el futuro no puedes expresar personalmente tu voluntad, puedes otorgar un documento de instrucciones previas, denominado también voluntades anticipadas en algunas comunidades autónomas.

Puedes utilizarlo para dejar expresadas tus preferencias sobre determinados cuidados y tratamientos sanitarios y, dentro de los límites legales, otras cuestiones previstas por la legislación.

También puedes designar una persona que actúe como interlocutora con los profesionales sanitarios para procurar que se cumplan tus instrucciones. 

¿Dónde se hace?

El procedimiento concreto depende de la comunidad autónoma.

Puedes informarte en:

  • el centro de salud; 
  • el servicio de salud de tu comunidad autónoma; 
  • el registro autonómico de instrucciones previas o voluntades anticipadas; 
  • los servicios de información o atención al paciente; 
  • en los casos previstos por la normativa autonómica, ante notario u otras personas o autoridades habilitadas. 

El Ministerio de Sanidad mantiene información sobre los registros autonómicos y sus datos de contacto. 

Consejo práctico: si quieres hacer este documento, pregunta directamente en tu centro de salud:

«Quiero hacer mis instrucciones previas. ¿Dónde tengo que acudir en mi comunidad autónoma?».

Ellos podrán indicarte el procedimiento correspondiente.

No basta con guardar el documento en un cajón de casa.

Es importante seguir el procedimiento establecido para su inscripción en el registro correspondiente, porque así será más fácil que pueda ser localizado cuando sea necesario.

Existe un Registro Nacional de Instrucciones Previas, que permite facilitar la eficacia de estos documentos en todo el territorio español. Las comunidades autónomas disponen de sus propios registros y comunican la información al registro nacional. 

Además, es recomendable:

  • conservar una copia; 
  • informar a la persona que hayas designado como interlocutora; 
  • comunicar a tus familiares más cercanos que existe el documento; 
  • informar a tu médico de que lo has realizado; 
  • revisar periódicamente que sigue reflejando lo que quieres. 

La Ley 8/2021 permite que una persona mayor de edad establezca medidas voluntarias de apoyo cuando prevea que en el futuro puede necesitar ayuda para ejercer su capacidad jurídica.

Por ejemplo, puedes establecer quién quieres que te preste apoyo, en qué cuestiones y con qué alcance. También puedes establecer medidas para evitar abusos, conflictos de intereses o influencias indebidas. 

Estas medidas se formalizan en escritura pública, por lo que el lugar habitual para iniciar este trámite será una notaría.

Puedes acudir directamente a una notaría y explicar:

«Quiero organizar cómo quiero que me ayuden si en el futuro necesito apoyo para tomar decisiones».

El notario te explicará las posibilidades y redactará el documento de acuerdo con tus circunstancias y voluntad.

Es especialmente útil hacerlo cuando todavía puedes decidir con tranquilidad, porque permite que seas tú quien establezca anticipadamente cómo quieres recibir ayuda.

La Ley 8/2021 reconoce la guarda de hecho como una medida de apoyo.

Esto significa que una persona cercana —por ejemplo, un hijo, una hija, la pareja o una persona de confianza— puede prestar apoyo en la vida cotidiana sin que exista necesariamente una resolución judicial.

Por ejemplo, puede ayudarte a:

  • acudir a consultas; 
  • realizar determinadas gestiones; 
  • comprender documentos; 
  • comunicarte con otras personas; 
  • organizar determinadas cuestiones de tu vida. 

Si esta ayuda es suficiente y funciona correctamente, no significa que haya que iniciar automáticamente un procedimiento judicial.

Cuando sea necesario realizar determinados actos en representación de la persona, pueden existir requisitos adicionales y, en determinados casos, será necesaria autorización judicial. 

La regla general es que se utilice la solución menos restrictiva y que la persona conserve la mayor autonomía posible.

Si crees que no te han informado correctamente, que no te permiten participar en una decisión sanitaria, que no se están respetando tus instrucciones previas o que no te están proporcionando los apoyos que necesitas, no tienes por qué conformarte.

Puedes comenzar por solicitar una explicación al profesional que te atiende o al responsable del servicio.

Si el problema continúa, puedes acudir a los servicios de:

  • Atención al Paciente o Atención al Usuario de tu centro sanitario; 
  • el hospital o centro de salud correspondiente; 
  • el Servicio de Salud de tu comunidad autónoma; 
  • las unidades administrativas encargadas de reclamaciones sanitarias. 

Puedes presentar una reclamación por escrito y conservar una copia.

Si el problema afecta a tus derechos fundamentales, a tu capacidad jurídica o a una situación de especial gravedad, también puedes solicitar asesoramiento jurídico o acudir a otras vías de protección, incluido el Ministerio Fiscal o los tribunales cuando proceda.

La Ley 8/2021 establece, además, que las medidas judiciales de apoyo deben respetar la máxima autonomía de la persona y su voluntad, deseos y preferencias. 

Gestiones bancarias y uso de cajeros automáticos

  • Atención preferente. Si tu entidad dispone de atención específica para personas mayores, solicita este servicio para reducir los tiempos de espera y recibir un trato más adaptado a tus necesidades.
  • Atención presencial. Si no sabes utilizar un cajero automático, la banca por Internet o la aplicación móvil de tu banco, pide que te atienda una persona en la sucursal. No pueden obligarte a utilizar únicamente los canales digitales.
  • Explicaciones claras. Si no entiendes una operación, un contrato, una comisión o cualquier documento, solicita que te lo expliquen con un lenguaje sencillo. Tienes derecho a preguntar las veces que necesites.
  • Horario de ventanilla. Muchas entidades amplían el horario hasta 14:00h para retirar o ingresar dinero. Infórmate en tu sucursal.
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  • Teléfono de atención para personas mayores. Si tu sucursal dispone de líneas gratuitas o números específicos, podrás resolver dudas, consultar tus cuentas, comunicar incidencias o pedir información sin desplazamientos.
  • Gestor personal. Profesional de oficina asignado a cada cliente para informar sobre recursos disponibles, sesiones formativas, demostraciones prácticas o materiales para aprender a utilizar los servicios digitales con mayor seguridad.
  • Correos Cash. Utiliza la oficina de Correos para retirar o ingresar dinero en efectivo o recibir o entregar el efectivo en tu domicilio, mediante el personal de reparto rural. Infórmate si tu entidad bancaria dispone de este servicio.
  • Cajeros itinerantes. Este servicio, gestionado por algunas diputaciones provinciales, gobiernos autonómicos o entidades financieras, llega en forma de furgonetas y camiones a pueblos rurales sin sucursales bancarias en días y horarios fijos.
  • Reclamación si no respetan tus derechos. Ante el Servicio de Atención al Cliente de tu entidad por una atención inadecuada o impedimento de acceso a los servicios bancarios por no utilizar medios digitales.
  • Apoyo en el uso del cajero automático. Pide al personal de la oficina que te acompañe o te enseñe cómo hacerlo.
  • ¿Puede el banco obligarme a utilizar el cajero automático? No, si tienes dificultades puedes solicitar atención personal.
  • ¿Qué ocurre si el cajero se queda con mi tarjeta? Contacta inmediatamente con tu banco para bloquearla y solicitar una nueva si fuera necesario.
  • ¿Pueden cobrarme por sacar dinero en un cajero? Depende del cajero y las condiciones de tu cuenta, pero el banco debe informar siempre del coste antes de realizar la operación.
  • ¿Qué puedo hacer si han cerrado la sucursal bancaria de mi municipio? Consulta las alternativas disponibles, como oficinas móviles, cajeros itinerantes o Correos Cash.
  • ¿Es obligatorio usar la banca online para realizar gestiones bancarias? No, puedes seguir realizando las gestiones de forma presencial o por otros canales que ofrezca tu entidad.
  • ¿Puedo solicitar que las comunicaciones bancarias me lleguen por correo postal en lugar de correo electrónico? Sí, puedes solicitarlo a tu entidad bancaria para que te envíe las comunicaciones por ese medio.
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