La palabra eutanasia proviene del término griego eu-thanatos que significa buena muerte, fue utilizado por primera vez en el siglo XVII. La anticipación de la muerte proviene de la antigua Grecia que fue apoyada por algunos filósofos como Platón o Sócrates, aunque también fue rechazada en la antigüedad por Hipócrates, considerado el padre de la medicina y que da nombre al juramento hipocrático en el que se prohibió que los médicos proporcionasen medicamentos que acabasen con la vida de los pacientes.

A lo largo de la historia se han ido sucediendo corrientes a favor y en contra de esta práctica, pues se mezclan materias filosóficas, médicas, éticas, religiosas, legales… que no llegan a un consenso.

En lo que si hay un acuerdo internacional es en aliviar el sufrimiento de la persona que padece una enfermedad terminal e incurable a través de los cuidados paliativos, respetando la autonomía del paciente y proporcionando una muerte digna. Es cierto que los cuidados paliativos ofrecen una asistencia integral, pero no aceleran el proceso de la muerte y en muchas ocasiones resultan insuficientes.

 

La Organización Mundial de la Salud (en adelante OMS) ha definido la eutanasia como aquella acción del médico que provoca la muerte del paciente. Se trata de una muerte sin dolor y a petición del paciente.

Se puede distinguir entre la eutanasia activa que implica la acción del médico que proporciona la sustancia que provoca el fallecimiento y la eutanasia pasiva que supone la no acción, no proporcionar el soporte básico que permita la supervivencia del paciente, es decir, dejar de suministrar el tratamiento que mantiene con vida al paciente.

Debe quedar claro que, en la eutanasia, la decisión de morir, es del paciente.

Otra definición de eutanasia que propone la Organización Médica Colegial de España (en adelante OMC) es la provocación intencionada de la muerte de una persona que padece una enfermedad avanzada o terminal, a petición de ésta y en un contexto médico.

Es conveniente diferenciar la eutanasia de otros conceptos con los que guarda relación:

  • Suicidio médicamente asistido: se produce cuando es el paciente el que se provoca su propia muerte, pero cuenta con la ayuda y los conocimientos de un médico que le proporciona los medios para hacerlo.
  • Ortotanasia: dejar que la muerte ocurra cuando deba, a su debido tiempo, sin prolongaciones de la vida, ni retraso de la muerte.
  • Distanasia: es lo contrario a la eutanasia, se conoce también como encarnizamiento terapéutico, pretende la prolongación de la vida de un paciente terminal mediante tratamientos inútiles y desproporcionados que aumentan la agonía del paciente.
  • Cuidados paliativos: método que mejora la calidad de vida de los pacientes y sus familias que se enfrentan a los problemas asociados con enfermedades terminales, a través de la prevención y alivio del sufrimiento por medio de la identificación precoz, la correcta valoración y el tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales y espirituales. Mas información aquí .
  • Sedación paliativa: es la administración de fármacos que reducen la consciencia del paciente que padece una enfermedad terminal para evitar su sufrimiento. Requiere el consentimiento previo.
  • Muerte digna: hace referencia al hecho de vivir con dignidad hasta el último momento. Forman parte de este concepto el cumplimiento de las decisiones que toman los pacientes, el respeto a sus creencias y valores, el derecho a recibir información veraz sobre su salud y tratamiento, la ausencia de sufrimiento y agonía, la presencia de seres queridos, no tener que soportar tratamientos desproporcionados e inútiles, en definitiva, morir en paz.
  • Testamento vital o instrucciones previas: Es el documento que recoge la declaración de instrucciones para que se cumplan las condiciones expresadas personalmente sobre los cuidados, tratamiento de la salud que se desean recibir o rechazar cuanto el deterioro de la salud sea irreversible y se haya perdido la capacidad de tomar tus propias decisiones, o/y llegado el fallecimiento el destino del cuerpo o de los órganos de una persona. Mas información aquí

En España la eutanasia se encuentra regulada en el Código Penal (Descargar)como un tipo de delito de inducción y cooperación al suicidio, según el artículo 143.4 el que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar.

Requisitos del delito:

  • Petición expresa e inequívoca del paciente.
  • Que la persona padezca una enfermedad terminal.
  • La cooperación en la muerte con actos necesarios para que se produzca.

Las penas de prisión en los delitos de inducción al suicidio van desde los 2 hasta los 10 años de prisión, se prevé una rebaja de la pena si hay una petición expresa de la víctima que padeciera una enfermedad terminal.

La Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica  (Descargar), establece que los pacientes tienen derecho a decidir entre las opciones clínicas disponibles, así como a negarse a recibir el tratamiento médico por escrito. Pero en ningún caso se establece el derecho a decidir sobre su propia muerte.

Algunas comunidades autónomas han ido regulando, mediante Leyes autonómicas, los derechos y garantías de las personas en el momento de morir, en las que los cuidados paliativos y la sedación paliativa se establecen como un derecho de los pacientes llegado el momento de recibirlos. Estas 10 son las Comunidades Autónomas que lo han regulado:

El código de deontología médica dedica un capítulo a la atención médica al final de la vida, que establece que el médico nunca provocará intencionadamente la muerte de ningún paciente, ni siquiera en caso de petición expresa por parte de éste. El mismo capítulo obliga al médico a no continuar tratamientos sin esperanza de beneficio para el enfermo, y se respetará la voluntad del paciente a rechazar ese tratamiento.

Si el paciente no estuviera en condiciones de tomar decisiones, se valorarán las decisiones tomadas anteriormente y la opinión de las personas vinculadas al mismo. En todo caso el médico debe atender a lo dispuesto por el paciente en el documento de instrucciones previas, excepto que lo dispuesto vaya en contra de la práctica médica o la legislación vigente.

Aproximaciones a la legalización de la eutanasia en España

La eutanasia constituye un tipo de delito de inducción y cooperación al suicidio y su práctica conlleva condenas de prisión. No por ello ha desaparecido el debate sobre su posible regulación y legalización teniendo en cuenta además que en otros países cercanos como Bélgica, Holanda o Suiza es posible que los pacientes decidan sobre su muerte en determinadas circunstancias y cumpliendo una serie de requisitos.

Se han registrado en el Congreso de los Diputados dos proposiciones de ley que pretenden despenalizar la eutanasia:

  1. La Comunidad Autónoma de Cataluña presentó el 3 de diciembre de 2019 la Proposición de Ley de reforma del Código Penal, de despenalización de la eutanasia y la ayuda al suicidio. (Descargar). En dicho texto se propone que se modifique el art. 143.4 del Código Penal y que esté exento de responsabilidad penal el que por petición expresa, libre e inequívoca de una persona que padezca una enfermedad grave que lo conducirá necesariamente a la muerte o una patología incurable que le provoca sufrimiento físico o psíquico grave y que se prevé que será permanente, cause una muerte segura, pacífica y sin dolor de esta persona o coopere a ello, dentro del marco legal establecido.

Esta iniciativa se encuentra pendiente de que el Pleno del Congreso decida si tramita o no la proposición.

  1. El Grupo Parlamentario Socialista presentó el 24 de enero de 2020 la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia. (Descargar) Fue aprobada su tramitación por el Pleno del Congreso y actualmente la proposición se encuentra en la Comisión de Justicia.

El texto que se propone regula el derecho a solicitar la prestación de ayuda para morir para las personas que cumplan estos requisitos:

  1. Tener nacionalidad española o residencia legal en España, ser mayor de edad, capaz y consciente en el momento de la solicitud.
  2. Disponer por escrito de la información sobre el proceso médico del paciente, las diferentes alternativas y posibilidades de actuación.
  3. Formular la solicitud de manera voluntaria y por escrito.
  4. Sufrir una enfermedad grave e incurable o padecer una enfermedad grave, crónica e invalidante, certificada por el médico o médica responsable.
  5. Prestar consentimiento informado a recibir la prestación de ayuda para morir.

Una vez presentada la solicitud se prevé un procedimiento en el que el médico responsable debe comprobar que se cumplen los requisitos, y realizará con el paciente un proceso deliberativo sobre todas las posibilidades terapéuticas, si el paciente manifiesta su deseo de continuar con el procedimiento el médico debe comunicarlo al equipo asistencial.

El médico responsable deberá poner en conocimiento de una Comisión de Evaluación y Control (existirá una Comisión de Evaluación y Control en cada comunidad autónoma y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) para que realice un control previo, si la resolución de la Comisión es positiva se podrá llevar a cabo la prestación de ayuda para morir que deberá hacerse con el máximo cuidado y profesionalidad por el personal sanitario.

Si el paciente se encuentra consciente podrá elegir la modalidad en la que quiere recibir la prestación de ayuda para morir:

  1. La administración directa al paciente de una sustancia por el personal sanitario.
  2. La prescripción o suministro al paciente de una sustancia por parte del profesional sanitario, para que se la pueda autoadministrar en el centro sanitario o en su domicilio.

La prestación de ayuda para morir será de financiación pública.

Los profesionales sanitarios que estuvieran directamente implicados en la prestación podrán negarse a realizarla si ejercen su derecho a la objeción de conciencia sanitaria.

En el texto se propone la modificación del artículo 143.4 del Código Penal que despenalizaría la conducta del médico que causare o cooperare para la muerte de una persona, cuando sufra una enfermedad grave e incurable o enfermedad grave, crónica e invalidante.

Con esta proposición de ley es lo más cerca que ha estado España de la legalización de la eutanasia, y habrá que esperar a ver como transcurre el resto de su tramitación en el Congreso y en el Senado en este mandato iniciado en 2020.

Son aún pocos los países en los que la eutanasia o el suicidio médicamente asistido son legales, pero poco a poco se va engrosando la lista, ya que cada día son más las personas que desean decidir sobre su vida, hasta el final de la misma.

  • Holanda o Países Bajos

Fue el primer país del mundo en legalizar la eutanasia. En el año 2002 entró en vigor la Ley de comprobación de la terminación de la vida a petición propia y del auxilio al suicidio. Esta ley considera eutanasia toda intervención directa y eficaz del médico para causar la muerte del paciente que sufre una enfermedad irreversible o que se encuentra en fase terminal y con padecimiento insoportable.

Es necesario que el paciente resida en Países Bajos, que el medico esté convencido de que la petición es voluntaria y meditada por el paciente que es plenamente capaz, que conste el padecimiento insoportable sin esperanza de mejora, que el paciente esté informado de su situación y de su perspectiva de futuro. Es necesario consultar a otro médico que corrobore el cumplimiento de los requisitos. Se exige también que la realización de la eutanasia o auxilio al suicidio asistido se haga con el máximo cuidado y profesionalidad.

Si se cumplen los requisitos anteriores, se podrá practicar en menores de 12 a 16 años, que cuenten con la madurez suficiente y con el consentimiento de los padres o tutores. Los menores de 16 a 17 años podrán decidir por sí mismos pero los padres o tutores deben formar parte del proceso de la toma de decisión.

En los Países Bajos la eutanasia y el suicidio asistido que no cumpla con los requisitos legales es un delito con pena de prisión, una Comisión Regional de Comprobación es la encargada de comprobar que se cumplieron los requisitos y no hubo delito en su práctica.

  • Bélgica

También en 2002 aprobó Bélgica su Ley de eutanasia en la que se despenalizó esta práctica, a diferencia de los Países Bajos no menciona el suicidio asistido, sin embargo, es una práctica habitual que los pacientes sean los que toman el medicamento recetado.

La ley obliga a que el paciente sea mayor de edad o menor emancipado, capaz y consciente de la decisión; que la petición sea voluntaria y reiterada por el paciente que padezca un sufrimiento físico o psíquico insoportable e incurable. El médico deberá informar al paciente de sus posibilidades y consultar a otro médico que verificará que se cumplen los requisitos, deberá transcurrir un mes entre la petición y la realización de la eutanasia. Una vez practicada, el médico debe enviar la documentación a la Comisión Federal de Control y de Evaluación.

  • Luxemburgo

En marzo de 2009 se legalizó mediante una ley la eutanasia y el suicidio asistido. Es necesario que el paciente sea mayor de edad, capaz y consciente en el momento de solicitarlo, que la solicitud sea voluntaria y reflexionada por el paciente que padezca una enfermedad incurable y terminal que le cause un sufrimiento físico o psíquico sin posibilidad de alivio ni mejora. El médico deberá consultar a otro especialista y a una persona de confianza del paciente, nombrada por él. Después del fallecimiento se debe informar a la Comisión Nacional de Control y Evaluación.

  • Suiza

En Suiza solo es posible el suicidio asistido, la eutanasia continúa siendo un delito. El suicidio asistido no tiene por qué ser necesariamente por un médico, solo se exige su asistencia en caso de que sea necesaria para asegurar el control correcto de la prescripción.

Si en la ayuda al suicidio hay actuaciones egoístas de tipo personal o económico, se convertiría en un delito.

Son varias las instituciones que se dedican a practicar el suicidio asistido en el país alpino, cada una cuenta con distintos requisitos y criterios de selección de pacientes.

Algunas de esas instituciones se dedican a practicar el suicidio asistido a personas extranjeras que padecen una enfermedad terminal. Suiza es el único país al que se puede viajar para recibir ayuda para morir, y las organizaciones que lo facilitan son: Dignitas, Life Circle, Ex International y Pegasos.

  • Alemania

Desde el 26 de febrero de 2020 el suicidio asistido es constitucional en Alemania, así lo ha determinado su Tribunal Constitucional, que ha declarado inconstitucional una ley de 2015 que prohibía esta práctica. La eutanasia en cambio continúa siendo un delito.

  • Australia

Victoria. En junio de 2019 entró en vigor la Ley de Eutanasia de Victoria (Australia), que prevé que cada caso será revisado por una comisión que determinará si autoriza o no el procedimiento. Es necesario que los solicitantes sean personas mayores de edad que padezcan una enfermedad incurable, progresiva y avanzada con un pronóstico de vida muy corto, también se prevé que soliciten la eutanasia las personas que padecen una enfermedad neuro-degenerativa con una esperanza de vida de un año.

Western. Siguiendo a Victoria, Western será el segundo estado de Australia en legalizar la eutanasia. En diciembre de 2019 aprobó una ley de muerte voluntaria asistida que hasta mediados de 2021 no entrará en vigor.

 

 

  • Canadá

El Tribunal Supremo de Canadá declaró en 2015 que la ley que penalizaba la muerte asistida era inconstitucional y concedió el plazo de un año al Parlamento para que regulase esta práctica. En junio de 2016 entró en vigor la ley que establece que las peticiones deben ser aprobadas por dos médicos, y la persona que recibirá la asistencia tiene que estar consciente y lúcida. La ley prevé que la ayuda a morir pueda ser la eutanasia o el suicidio médicamente asistido.

  • Estados Unidos

Oregon. En 1997 bajo el lema Morir con Dignidad (Death With Dignity) se permitió a los enfermos terminales la asistencia médica al suicidio. La ley Oregon’s Death with Dignity Act permite a los residentes de este estado mayores de 18 años que se encuentren en pleno uso de sus facultades mentales y que sufran una enfermedad terminal con una esperanza de vida de 6 meses solicitar el suicidio médicamente asistido.

Así se convirtió en el primer Estado en permitir el suicidio médicamente asistido. La eutanasia no se contempla en la ley.

Washington. Siguiendo el precedente anterior, en marzo de 2009 Washington se convirtió en el segundo estado en legalizar la muerte asistida al entrar en vigor una ley similar a la de Oregon. Se permite a los mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales que padezcan una enfermedad terminal con una esperanza de vida de 6 meses, solicitar el suicidio médicamente asistido.

Montana. A finales de 2009 Montana se convirtió en el tercer estado en legalizar el suicidio medicamente asistido, a diferencia con los anteriores estados fue el Tribunal Supremo de Montana dictaminó que el suicidio asistido era legal. No existe una ley que lo regule.

Vermont. En 2013 Vermont fue el cuarto estado en legalizar el suicidio asistido por médicos para enfermos terminales con una esperanza de vida de 6 meses.

California. En 2016 se convirtió en el quinto estado en legalizar el suicidio asistido al entrar en vigor en junio la ley que lo regula.

Colorado. Diciembre de 2016 es la fecha en la que Colorado se convirtió en el sexto estado en legalizar el suicidio médicamente asistido.
Hawái. En 2018 se convirtió en el séptimo estado en despenalizar el suicidio asistido para enfermos terminales.

Nueva Jersey. Es el octavo estado en Estados Unidos que legalizó el suicidio asistido en 2019 para enfermos terminales.

Maine. En junio de 2019 se legalizó el suicidio asistido para pacientes con enfermedades terminales, siendo el noveno estado en despenalizar esta práctica.

Washington D.C. La capital de EEUU legalizó en 2017 el suicidio asistido para los residentes en Washington D.C. que padeciesen enfermedades terminales.

 

  • Colombia

La eutanasia es una práctica legal en Colombia gracias a una sentencia del año 2014 de la Corte Constitucional, sin embargo, no hay una ley que la regule. Existe un Protocolo para la aplicación del procedimiento de eutanasia en Colombia que exige que sean enfermos terminales con capacidad de decisión los que formulen la solicitud que deberá ser aprobada por el Comité científico interdisciplinario para el derecho a morir con dignidad.

La eutanasia también se podrá practicar a niños, niñas y adolescentes:

  • Menores que tengan entre 6 y 12 años, que padezcan una enfermedad terminal que cumplan los criterios establecidos y tengan autorización de sus padres o tutores.
  • Menores entre 12 y 14 años, que tengan una enfermedad terminal y que tengan la autorización de sus padres o tutores, si hay controversia entre la decisión del menor y la de su tutor, prevalece la opinión del menor.
  • Menores entre 14 y 17 años que tengan una enfermedad terminal, necesitarán informar a sus padres o tutores, pero la decisión será de los menores.

El procedimiento tiene carácter gratuito y el coste es asumido por el Sistema General de Seguridad Social.

  • Otros países

Algunos países están trabajando para conseguir la legalización de una muerte digna y se está debatiendo sobre esta posibilidad. En Nueva Zelanda está pendiente la celebración de un referéndum que apruebe la entrada en vigor de una ley de eutanasia. En Taiwán se encuentra pendiente de aprobación un proyecto de ley sobre un final de vida digno, si fuese aprobada sería la primera ley que permitirá la eutanasia en Asia.

No ha dejado de ser un debate intermitente, si se debería extender la práctica de la eutanasia o suicidio asistido a las personas mayores de una determinada edad que consideren que ya han completado su vida y no quieran continuarla. En ningún país del mundo se prevé esta posibilidad, aunque la opción de hacerla real solo parece razonable en aquellos países en los que la eutanasia es legal y está despenalizada.

En los años 90, Huib Drion juez del Tribunal Supremo holandés sembró esta controvertida idea al proponer que el Estado debería poner a disposición de las personas mayores de 70 años una pastilla letal que produjese su fallecimiento sin sufrimiento.

Hace unos meses saltó la noticia en la prensa de que en Holanda se estaban planteando legalizar la eutanasia para personas mayores “cansadas de vivir”. Sin embargo, la realidad fue que el Gobierno holandés encargó realizar un estudio en el que se entrevistaron a más de 21.000 personas mayores de 55 años, a 1600 médicos y se analizaron más de 200 solicitudes de eutanasia ya ejecutadas y rechazadas, para saber cuántas personas accederían a la eutanasia sin padecer una enfermedad terminal, llegada una determinada edad. Unas 10.000 personas solicitarían la eutanasia, aunque no estuviesen gravemente enfermas.

En la actualidad parece estar lejos todavía esta posibilidad, pero es una evidencia que puede ser una demanda, y más con el envejecimiento social al que vamos.

Estos son solo algunas historias con nombres propios que marcaron un antes y un después en la lucha a favor de una muerte digna en España, sus historias revelan que sufrieron más de lo debido por no existir una regulación de la eutanasia y del suicidio asistido.

  • Si en España hubo un caso que marcó un precedente fue el de Ramón Sampedro, tetrapléjico a raíz de un accidente con 25 años, permaneció postrado en una cama hasta los 55 años en que se quitó la vida bebiendo cianuro. En su lucha intentó que los tribunales españoles le permitieran la eutanasia, pero no fue así, por ello con ayuda de once amigos organizó su propia muerte. A cada uno le encomendó una tarea: comprar el cianuro, analizarlo, calcular la proporción letal, traslado de la sustancia, recogerla, preparar la mezcla, introducirla en un vaso, colocar la pajita en el vaso, ponerlo a su alcance, recoger la carta de despedida que Ramón escribió con la boca y grabar el vídeo del acto de su muerte. Nadie fue detenido excepto su compañera Ramona Maneiro, que al no existir pruebas fue puesta en libertad. Su caso abrió en España el debate sobre la eutanasia, y su historia fue llevada al cine en la película Mar Adentro.
  • Inmaculada Echevarría fue la primera española que murió gracias a que pudo rechazar la máquina de ventilación que la mantenía con vida. A Inmaculada le fue diagnosticada una distrofia muscular que la obligaba a vivir conectada a una máquina de ventilación mecánica. El 14 de marzo de 2007 fue sedada y desconectada.

Gracias a la Ley 41/2002 de autonomía de paciente que reconoce el derecho de los pacientes a negarse por escrito a recibir su tratamiento, Inmaculada envió una carta manifestando su voluntad a la dirección, al equipo médico del Hospital San Rafael de Granada y a la Consejera de Sanidad de la Junta de Andalucía. Tanto la Comisión Autonómica de Ética e Investigación de Andalucía y el Consejo Consultivo de Autonomía accedieron a la petición de Inmaculada.

Gracias a la decisión de Inmaculada Andalucía fue la primera comunidad autónoma en legislar los derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte mediante ley en 2010.

  • Madeleine Z. padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) cuando se suicidó el 12 de enero de 2007, acompañada por dos voluntarios de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Madeleine organizó su muerte antes de llegar a ser completamente dependiente, ella misma tomó los fármacos letales.

Pedro Martínez, también enfermo de ELA falleció después de su sedación como él deseaba, también contó con la asistencia de esta asociación.

No han sido las únicas personas en recibir el apoyo y asesoramiento de DMD. Entre las actividades de esta organización sin ánimo de lucro se encuentran impulsar el derecho a decidir sobre el final de la propia vida, ejercer presión social para lograr la despenalización de la eutanasia y el suicidio asistido, asesoramiento gratuito sobre derechos sanitario y toma de decisiones al final de la vida, lucha para superar el tabú de la muerte, actuando siempre dentro del ordenamiento jurídico y la legalidad.

  • El 3 de abril de 2019 Ángel Hernández le dio a beber a su mujer, María José Carrasco, pentotal sódico (sustancia que en determinadas cantidades es letal y provoca la muerte sin sufrimiento). María José sufría esclerosis múltiple que la mantenía completamente dependiente de su marido.

Por petición de María José, su marido le ayudó a suicidarse y lo grabó con una cámara. Cuando llegaron los servicios sanitarios Ángel confesó su participación en el suicidio asistido, posteriormente fue detenido y su caso sigue estando en manos de la justicia que deberá decidir si le condena por un delito de cooperación al suicidio.

El caso de este matrimonio puso otra vez en primera línea política el debate sobre la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido. Ángel fue invitado al debate en el Congreso sobre la tramitación de la proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia.

Estas son algunas películas que han tratado el tema de la muerte digna desde distintos puntos de vista:

 

Share and Enjoy !

0Shares
0 0
Ir arriba